Desde la Órbita
Por Voz Satelital
La elección de la presidencia de CANACO Servytur Culiacán ocurre en uno de los momentos más complejos para el comercio sinaloense. No se trata de una contienda gremial ordinaria, sino de una definición estratégica en medio de cierres masivos de negocios, pérdida de empleos, inseguridad persistente y una economía local golpeada por años de crisis encadenadas.
En ese escenario, la candidatura de Héctor Monárrez Palazuelos no solo destaca: responde con diagnóstico, experiencia y una propuesta concreta, orientada a evitar que el comercio de Culiacán siga apagando cortinas.
“Ninguna cortina más de Culiacán se debe volver a bajar”, ha reiterado Monárrez al explicar el eje central de su proyecto, una frase que no funciona como consigna electoral, sino como síntesis de una estrategia basada en acompañamiento real, activación comercial y fortalecimiento del comerciante desde su propia trinchera.
Los datos son contundentes. Más de 2,500 negocios cerrados, solo en enero más de 150 comercios bajaron la cortina, miles de empleos perdidos y un centro histórico que resiente el abandono. Frente a ello, Monárrez plantea una CANACO que deje de ser reactiva y se convierta en actor activo de rescate económico, no solo para afiliados, sino para todo el comercio del municipio.
“La Cámara de Comercio no es solo para los afiliados, es para todo el comercio de Culiacán. Queremos que la gente vea que CANACO trabaja por ellos y que se afilien por convicción, no por imposición”, subraya.
Experiencia frente a inercia y discursos incompletos
A diferencia de otras candidaturas, el perfil de Monárrez combina trayectoria empresarial, conocimiento institucional y contacto directo con la realidad del comercio. Su experiencia en el sector y su participación activa en plataformas comerciales y marketplaces le permiten hablar no desde la teoría, sino desde la práctica.
“Hoy cualquier comerciante que esté formalmente organizado puede acceder a marketplaces como Amazon, Mercado Libre, Liverpool o Coppel. El acceso ya está, lo que falta es capacitación y estructura, y ahí es donde CANACO debe entrar”, explicó durante la entrevista.
Ese enfoque contrasta con propuestas que se concentran en la continuidad sin autocrítica o en la denuncia sin ruta clara de solución. En tiempos de crisis, el comercio no requiere administradores del desgaste ni portavoces del malestar: necesita liderazgo operativo, con capacidad de articular soluciones, negociar con autoridades y acompañar al pequeño y mediano empresario.
Monárrez propone capacitación, digitalización, formalización progresiva y activación del consumo local, incluso en contextos adversos. Su proyecto “Cortinas Vivas, Ciudad Activa” parte de una premisa básica: una ciudad revive cuando sus comercios están abiertos y acompañados.
“La ciudad se vuelve activa con los comercios abiertos. CANACO tiene que ayudar a que Culiacán vuelva a verse viva, aunque estemos saliendo de una zona de confort que ya no existe”, afirma.
CANACO como puente, no como espectador
Otro elemento que distingue su propuesta es la relación institucional. Monárrez no plantea confrontación estéril, pero tampoco sumisión. Habla de trabajar con la Secretaría de Economía y el Gobierno del Estado para canalizar apoyos reales, incentivos fiscales y programas para MiPyMEs, sin perder autonomía.
“El comerciante no puede seguir solo. CANACO tiene que arroparlo, defenderlo y ayudarlo a sobrevivir y crecer”, resume.
rente a otras visiones que conciben a la Cámara como un espacio cerrado o burocrático, Monárrez apuesta por una CANACO abierta, transparente y cercana, con rendición de cuentas permanente y diálogo constante con los medios y la sociedad.
“Vamos a tener una apertura total para que cada semana se sepa qué estamos haciendo y qué estamos logrando”, prometió.
La opción que conviene al comercio
La disyuntiva es clara: inercia, discursos o conducción con experiencia. En un contexto de violencia, desconfianza e incertidumbre económica, el comercio sinaloense necesita algo más que buenas intenciones. Necesita rumbo.
Héctor Monárrez Palazuelos representa hoy la opción más conveniente para la CANACO, no por consigna, sino por perfil, propuesta y viabilidad. Su visión parte del comercio real, reconoce la crisis sin maquillarla y plantea acciones concretas para enfrentarla.
Como él mismo lo expresó:
“Culiacán es resiliente. Hemos salido de muchas crisis y de esta también vamos a salir, pero solo si trabajamos juntos”.
Desde la Órbita, la lectura es inequívoca: cuando el momento es límite, la experiencia, la estructura y la visión práctica no son un lujo, son una necesidad. Y en esa lógica, la CANACO tiene frente a sí una decisión que definirá su relevancia en los próximos años.




